¿Qué es Slow Travel?

Tomando los conceptos de Slow/Fast Food como referencia, la idea central del Slow Travel sería pensar en viajes en los que la calidad de las experiencias es más importante que la cantidad, prestando atención a lo que sucede en cada momento.

En Fast travel, el programa es lo más denso posible y las listas TOP10 son la referencia principal. El resultado es que todos hacen el mismo viaje, o casi. En este sentido, Slow Travel implica ser selectivos. Probablemente habrá que descartar algunos destinos o visitas considerados esenciales por la corriente mayoritaria.
A tu regreso, alguien te preguntará ¿No visitaste ese lugar? ¿No fuiste allí?

Además, en ocasiones implica incertidumbre. Un Viaje Slow necesita paciencia, flexibilidad y cierta tolerancia a la frustración.
A diferencia de los tours convencionales, a menudo no hay un control total sobre el viaje. Podría suceder que, después de hacer un esfuerzo por llegar a un lugar especial o una celebración única, el resultado no sea exactamente como se esperaba.
De alguna manera, experimentas en tu viaje.

La primera clave es la Atención

Veamos, prestar atención significa ajustar tu actitud y comportamiento a cada circunstancia como lo harías con el ritmo de distintos bailes. También ser consciente del impacto de tu presencia en los traslados y el destino que visitas. Aquí vinculamos el concepto Slow con las ideas de responsabilidad y sostenibilidad.

También la Actitud

Visitar un templo, un mercado o un museo de arte contemporáneo en Bangkok debería implicar algunos cambios en tu predisposición, en la forma de estar presente, ya que los tres lugares responden diferentes preguntas sobre quién y cómo son tus anfitriones.

Sorprendentemente, a menudo no sucede. Parece que el mundo se está convirtiendo en un enorme decorado sólo para tomar fotos y selfies.

Una Gestión distinta del Tiempo

El Viaje Slow sugiere una gestión del tiempo diferente. Se trata de dedicar el tiempo adecuado en cada situación para que la experiencia sea genuina. Por ejemplo, el contacto humano seguramente será más gratificante si tienes tiempo suficiente y algo de privacidad.

Un viaje con calma.

Slow Travel

Visitar una comunidad indígena en gran grupo durante 20 minutos no será lo mismo que pasar una noche en la casa de una familia, únicamente con tu gente. Las dos opciones son excelentes si responden a las expectativas de los viajeros, pero no son lo mismo.

Flexibilidad y Paciencia

Callejear sin un itinerario rígido es uno de los ejemplos de Slow Travel. Te permite explorar en el destino y dirigir tu propia atención, puedes curiosear.
Mejor si está fuera de los caminos más trillados.
Por otro lado, cuando el programa está cerrado, no importa cuán único e interesante sea lo que ocurra frente a ti, deberás abandonar el sitio de acuerdo con lo ya planificado.

Por ejemplo.
Este esqueleto representa a Madame Faeng, quien dirigió un burdel e invirtió parte de sus beneficios en patrocinar un templo budista. Su vida es curiosa e interesante porque nos cuenta una parte de la historia del primer Bangkok.

El templo está muy cerca de una de las avenidas más concurridas con turistas en Bangkok, pero afortunadamente pasa desapercibido.

Curiosidad y Mente Abierta

Es importante no perder la capacidad de sorpresa, perplejidad y asombro frente a realidades distintas a la tuya, así como tener una mente abierta y cuestionar tus creencias en lugar de confirmar lo que ya sabías. Sin prejuicios.

Por ejemplo, verás que hay casitas de muñecas por todas partes, pero ¿qué son y qué significan?
En esta ocasión vinculamos estas ideas con el concepto de mente de principiante, dentro del Budismo Zen y el Mindfulness.

Finalmente, Preparación y un Toque Personal

Para aprovechar al máximo el viaje es necesaria una cierta preparación previa. Venir a Tailandia con algunos conocimientos sobre el país y su gente te permitirá comprender mejor lo que veas. Piensa que tus anfitriones apreciarán cualquier esfuerzo que hagas para conocer su cultura, así como también aprender algunas palabras sencillas en el idioma local, como hola y gracias.
En Tailandia, por poner un ejemplo, puedes utilizar el título ‘Khun’ para dirijirte a los adultos, tal y como lo hacen los tailandeses antes de pronunciar el nombre, como señal de respeto.

Como todos tenemos gustos propios y preferencias personales, nuestros viajes también deberían ser únicos. Cada viaje debe tener algo particular, diferente.

Es más fácil si viajas por libre. Supongo.
En esta guía sugerimos una Tailandia interesante y genuina. Hacer turismo es genial, el Viaje Slow además te transforma.

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